Por: Kamlesh Patel
Feb 08, 2017, 13:44 IST

el Yoga es todo acerca de la experiencia personal. Anteriormente, observamos los tres cuerpos de un ser humano: el cuerpo físico o sharir sthool, el cuerpo sutil o sharir sookshma, y el cuerpo causal o sharir karan. El yoga se desarrolló como un método práctico para ayudarnos a refinar estos tres cuerpos, para lograr nuestro propósito de evolución humana. La experiencia de los estados más finos generada en la práctica yóguica es para el beneficio de toda la humanidad.Muchas personas en estos días asocian la palabra ‘Yoga’ con un conjunto de técnicas para el bienestar físico y mental: asanas, ejercicios de respiración, relajación y meditación. Pero esto no es una comprensión integral del Yoga. En la literatura yóguica tradicional hay treinta y cinco principios y métodos diferentes que componen el Yoga, y forman un todo integrado. ¿Qué son estos treinta y cinco? ¿Y cómo podemos beneficiarnos realmente de las técnicas que el Yoga tiene para ofrecer en el siglo XXI?Los Cuatro Elementos El Yoga como disciplina se ha desarrollado a lo largo de miles de años para nutrir y refinar nuestros cuerpos físicos, sutiles y causales. El propósito: la expansión de la conciencia a su máximo potencial para que nos convirtamos en uno con el último estado de toda la existencia. Los treinta y cinco elementos contribuyen a ese propósito; no están diseñados para ser prácticas independientes, a pesar de que cada uno contiene un vasto campo de conocimiento dentro de sí mismo. Los asanas no están destinados a ser practicados en aislamiento, y tampoco lo es el dhyana, la meditación.Los treinta y cinco están comprendidos en cuatro elementos principales conocidos como sadhana chatusthaya.

Viveka-discernimiento y sabiduría en la toma de decisiones

La primera de las cuatro prácticas se llama viveka, que significa la conciencia de lo que es bueno y lo que no es bueno para su evolución; cuál es la causa versus cuál es el efecto; qué es dañino versus qué es beneficioso; y qué es necesario versus qué no lo es. Para cultivar esta capacidad, necesitas aprender a escuchar a tu corazón, la fuente de tu conciencia. Cómo hacer esto?

En artículos anteriores de esta serie, tocamos la necesidad de purificar el cuerpo sutil para escuchar realmente a un corazón verdadero. Además, exploramos el papel que juegan la meditación y la oración en la regulación de la mente para que sea capaz de observar dentro y conectarse con la Fuente de nuestro ser.
Vairagya-desapego y renuncia

La segunda de las cuatro prácticas, vairagya, es el estado en el que dejamos de lado los apegos mundanos. Por ejemplo, cuando estamos hartos de las cosas mundanas después de complacerlas a nuestro corazón, desarrollamos una aversión hacia ellas. Nuestra atención se dirige hacia nobles ideales y anhelamos algo más elevado. Además, cuando nos sentimos profundamente dolidos por la traición y la falta de fe del mundo, nos sentimos desilusionados y reacios a las cosas mundanas. La insatisfacción y el desapego también se desarrollan cuando sufrimos la pérdida de un ser querido.Pero vairagya creado bajo tales circunstancias es más un vislumbre de lo que es duradero. Puede desaparecer fácilmente con un cambio en las circunstancias, porque la semilla del deseo todavía yace enterrada en lo profundo del corazón y puede brotar de nuevo tan pronto como encuentre una atmósfera agradable. La verdadera renuncia se desarrolla después de una limpieza completa del cuerpo sutil.Viveka y vairagya no son prácticas en sí mismas; resultan automáticamente al hacer otras prácticas yóguicas, por ejemplo, meditación, limpieza y oración. Viveka se desarrolla cuando los sentidos se purifican completamente. Esto sucede cuando la mente está regulada y disciplinada, y cuando el ego es puro. Vairagya es el resultado de viveka. En realidad, son las etapas elementales de logro en el Yoga en lugar de los medios de logro. La práctica yóguica no es útil a menos que conduzca naturalmente a viveka y vairagya. En viveka real comienzas a darte cuenta de tus propios defectos y deficiencias y sientes un impulso profundo dentro de tu corazón de cambiar para mejor.

Shat-Sampatti – las seis formas de logro
Las herramientas prácticas del Yoga se encuentran dentro de la tercera de las cuatro sadhanas, conocidas como shatsampatti, los seis logros espirituales. El primero de ellos, shama, es la condición pacífica de una mente regulada que conduce a la calma y la tranquilidad. Cuando esta calma interior se logra a través de la práctica, viveka y vairagya le siguen automáticamente.Este moldeado y regulación adecuados de la mente se logra fácilmente con la ayuda de la Transmisión yóguica o pranahuti.El segundo shat-sampatti es dama, control de los sentidos, que resulta de aprender a enfocar la mente en una sola cosa en meditación, ignorando todas las demás. La mayoría de los aspirantes a yoga siguen este curso, mientras que unos pocos intentan fingir a través del karma, la acción o el bhakti, la devoción. Aún otros proceden a través del medio del jñana, el conocimiento.En la Cordialidad, la regulación de la mente y el control de los sentidos se toman juntos a través de la práctica de la meditación, creando automáticamente discernimiento y renuncia en el verdadero sentido.El tercer sampatti es uparati. En este estado estás libre de todos los deseos, no encantado por nada en este mundo, ni en el siguiente, ya que tu mente está centrada en la Realidad. Es un estado más refinado que vairagya en el sentido de que vairagya produce un sentimiento de aversión por los objetos mundanos, mientras que en uparati los sentimientos de atracción y repulsión están ausentes. En esta etapa, su cuerpo sutil está completamente purificado.El cuarto sampatti es titiksha, el estado de fortaleza. En esta etapa, estás perfectamente satisfecho con lo que se te cruce en el camino, sin sensación de lesión, insulto, prejuicio o aprecio.El quinto sampatti es shraddha, la fe verdadera. Este es un logro muy alto y una virtud indescriptible. Es el coraje intrépido lo que te lleva al éxito. Hace que su viaje sea suave y resuelve el problema de la vida. El último de los shat-sampatti es samadhana, un estado de autoconciencia sin siquiera ser consciente de ello, en total rendición.

Mumukshutva-el anhelo de liberación
La cuarta de las cuatro prácticas es mumukshutva. Fue muy apreciado en el pasado, pero ahora sabemos que de hecho es solo el comienzo del verdadero viaje, ya que hay mucho más en el Yoga más allá de la liberación. Lo que queda ahora es desarrollar una asociación cercana con la Realidad última y volverse uno con ese estado.

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